Guía de un viaje a Copenhague: qué ver en 3 días

¿Estás pensando en ir a Copenhague próximamente? ¿Quieres saber más acerca de la ciudad? Con esta guía espero aclarar tus principales dudas y animarte a conocer este rincón del Norte. Además, voy a detallarte mi itinerario para que vuelvas de allí con buenas sensaciones y las mismas ganas de repetir que yo tengo. ¡Vamos allá!

LOCALIZACIÓN

København o ‘Puerto de Comerciantes’, más conocido como Copenhague, comenzó siendo un pequeño pueblo de pescadores. La ciudad se encuentra situada al Este y a su vez en la zona más oriental de Selandia, la isla más grande del país. Hoy en día es la capital de Dinamarca y su ciudad más poblada.

DOCUMENTACIÓN

Dinamarca forma parte de la Unión Europea y además es uno de los países que firmó el “Acuerdo de Schengen”, el cual permite a los ciudadanos viajar libremente entre los países que aceptaron dicho convenio. Por tanto, si viajas allí desde un país con las mismas condiciones no tendrás problema. Revisa los periodos de validez de tus documentos y no te olvides de lo esencial:

Documento Nacional de Identidad (DNI): con esto es suficiente para poder entrar y permanecer allí por hasta un periodo de 3 meses sin necesidad de visado. Puedes presentar el pasaporte si lo prefieres, pero no es obligatorio.

Tarjeta Sanitaria Europea: por si tuvieras que necesitar atención sanitaria durante tu estancia temporal.

** Si no perteneces a la Unión Europea necesitarás otros documentos y cumplir ciertos requisitos dependiendo de tu país de origen.

CÓMO LLEGAR

 Aviónnuestro destino fue el aeropuerto de Copenhague-Kastrup.

Los vuelos de ida y vuelta desde Londres (entonces vivía en Inglaterra) me costaron £52 (libras esterlinas) con la compañía aérea Norwegian. Eso equivaldría a unos 60€ aproximadamente, aunque dependerá del cambio existente en el momento de la compra. Yo siempre uso SkyScanner para buscar vuelos con las tres ‘B’ (buenos, bonitos y baratos).

Tren: para desplazarnos desde el aeropuerto hasta la ciudad escogimos este medio de transporte, pues en menos de 15 minutos y por 36DKK (unos 5€) te traslada a la Estación Central. A la vuelta, para ir desde la ciudad hasta el aeropuerto, hicimos lo mismo.

DÓNDE DORMIR

Viajamos 7 amigas y escogimos una habitación compartida de 8 personas en Urban House Copenhaguen by MEININGER. Este albergue tiene una buenísima ubicación, ya que está a unos 100 metros de la Estación Central, a unos 400 metros del Tivoli y a unos 800 metros de la Plaza del Ayuntamiento, por lo que es ideal para hacer trayectos a pie. Además, tiene muchas zonas comunes en la planta baja (incluida una cocina) y el ambiente es súper bueno. ¡Te encantará! 

Copenhague es una ciudad CARA, tenlo en cuenta. Reservamos dicho alojamiento con antelación y las tres noches nos costaron a cada una £103,83 (unos 120€).

DINERO

La moneda oficial es la corona danesa (DKK). Yo hice el cambio en Inglaterra y me llevé en efectivo unas 900DKK (poco más de 120€), aunque finalmente tuve que utilizar la tarjeta bancaria para comprar algún capricho.

CLIMA

Viajamos a principios de mayo y pudimos disfrutar de un tiempo inusual, pues durante esos días estuvo lloviendo y haciendo frío en las zonas del Sur de Europa donde suele hacer buen tiempo mientras que en los países del Norte predominaba un cielo despejado y temperaturas cercanas a los 20ºC. ¡Acierto!

NUESTRA RUTA

Día 0

El día de llegada no vamos a tenerlo en cuenta porque básicamente fue para trasladarnos hasta la ciudad, completar el check-in del hotel, comprar algo de comida para los próximos desayunos en los supermercados de la zona e inspeccionar un poco los alrededores antes de cenar e ir a dormir.

hotel copenhague

Una de las paredes interiores del albergue. ¡Fantástico! En el país de las bicis, mejor sillines y manillares que cornamentas de animales 😉

Día 1

Habíamos solicitado un Free Tour a través de Internet y debíamos dirigirnos temprano hacia la Rådhuspladsen o Plaza del Ayuntamiento para comenzarlo a las 11:00h, así que hacia allá fuimos. Como recordarás, desde nuestro hotel se tardaba muy poquito en llegar a pie.

Esta amplia plaza suele estar abarrotada de gente por ser el centro neurálgico de la ciudad, aunque en el momento de la foto era viernes por la mañana y se encontraba casi vacía.

Ayuntamiento de Copenhague

Ayuntamiento de Copenhague

A simple vista encuentras el Ayuntamiento, que empezó a construirse a finales del siglo XIX y cuya torre del reloj es uno de los edificios más altos de la ciudad. Se hacen visitas guiadas por su interior y para subir a dicha torre, pero nosotras finalmente no conseguimos entrar: o no teníamos tiempo o estaba cerrada, así que habrá que esperar al siguiente viaje para poder ver el complejo reloj astronómico de Jens Olsen. Lo que sí se puede apreciar con tranquilidad son los detalles de la fachada y la estatua dorada del obispo Absalon custodiando la puerta, a quien se le considera fundador de Copenhague.

En diferentes puntos de la plaza encontrarás diversas estatuas. Una de ellas es la de Hans Christian Andersen, que se sitúa en la parte que queda frente al Tívoli. Este célebre escritor danés fue quien creó La Sirenita, El Patito Feo, La Princesa y el Guisante, o El Soldadito de Plomo, entre otros muchos cuentos. También verás la Fuente del Dragón y la Columna del Lur, con dos vikingos tocando ese intrumento típico.

Aquí comienza Strøget: la calle peatonal de tiendas más larga de Europa, que ya visitaremos más tranquilamente en otro momento. Atravesamos una parte de ella para llegar a Nytorv, plaza en la que se realizaban ejecuciones públicas y donde hoy se encuentra el Palacio de Justicia.

Seguimos paseando y sobre las 12:00h llegamos a la Plaza Højbro, donde se encuentra la estatua ecuestre del obispo guerrero Absalon (sí, el mismo que está en la fachada del ayuntamiento). Como veréis, fue muy importante en la historia de Copenhague y de toda Dinamarca.

absalon copenhagueEstatua ecuestre del obispo guerrero Absalon. Al fondo: torre del Palacio de Christiansborg.

A su izquierda verás la iglesia de San Nicolás, con su preciosa torre cuadrada del siglo XVI. Pero no te confundas, pues de iglesia ya tiene poco: fue reconvertida en un museo de arte moderno llamado Nikolaj Kunsthal o Centro Contemporáneo Nikolaj.

plaza copenhague

Torre de la iglesia de San Nicolás desde Plaza Højbro

El edificio original (datado del siglo XIII) quedó seriamente dañado tras el gran incendio de Copenhague de 1728, que duró casi tres días y acabó con una parte importante de la ciudad. No se reconstruyó hasta ya entrado el siglo XX y no volvió a usarse con fines religiosos.

Si quieres acceder a las exposiciones, aquí te dejo más información. La entrada cuesta 70DKK para los adultos (9-10€), aunque los miércoles se puede entrar de forma gratuita. Nosotras no entramos, pues nos faltaba mucho por ver y había que continuar con el tour.

iglesia Copenhague

Torre de la iglesia de San Nicolás

Continuamos con nuestro paseo admirando la ciudad y sus bonitos edificios mientras íbamos conociendo su historia. Y algo que me llamó mucho la atención, además, es el generalizado uso que hay de la bicicleta. Es increíble, pues hay más bicis que coches y las calles están hechas para los ciclistas. Y no sólo eso, sino que se respetan. Sería interesante que desde otros países comenzáramos a copiar estas iniciativas que tanto respetan el medio ambiente y mejoran la salud, ¿no?

bicis copenhague

aparcamiento para bicicletas muy solicitado

Sobre las 12:30h llegamos a Kongens Nytorv o ‘Nueva Plaza del Rey’, donde se encuentra el Teatro Real, el Palacio de Charlottenborg y donde también desemboca el final de la famosa calle Strøget. Lo que más me gustó de esa plaza es el antiguo quiosco desde el que se ofreció el primer teléfono público de Copenhague. Es precioso y actualmente alberga una pequeña cafetería con terraza.

Y así, sin darnos cuenta, estábamos frente al famoso Nyhavn o ‘Puerto Nuevo’, creyendo que nos habíamos adentrado en alguna de las preciosas imágenes de postal de Copenhague. Este canal lleno de encanto es una visita imprescindible. Sus coloridas fachadas e históricos barcos de madera que duermen cada día junto a ellas hacen que el lugar parezca de cuento.

Es un lugar bastante turístico, lleno de restaurantes y cafeterías con terrazas desde las que se puede disfrutar del Sol siempre que el clima lo permita. También salen desde aquí excursiones en barco para atravesar el canal y recorrer zonas cercanas.

nyhavn copenhague

Nyhavn

Junto a él se encuentra el Mindeankeret o Ancla Memorial, que recuerda a los casi dos mil marineros daneses que murieron durante la Segunda Guerra Mundial. Fue utilizada por uno de sus barcos durante esos años y data de 1872.

Nos encontramos el memorial lleno de flores porque el día anterior, y como todos los 5 de mayo (día de la liberación de Dinamarca en 1945), tuvo lugar una ceremonia en el lugar para conmemorar a los caídos.

ancla copenhague

Ancla Memorial

Seguimos la ruta para dirigirnos hacia el Palacio de Amalienborg, al que llegamos sobre las 13:15h. Se trata de la actual residencia de invierno de la familia real danesa y está compuesta por cuatro edificios o palacios más pequeños, de los que sólo dos están abiertos al público (previo pago). Entre ellos rodean una plaza octogonal (Plaza de Amalienborg) presidida por una estatua central de Federico V.

A las 11:30h de cada día comienza el cambio de guardia que los “soldaditos de plomo” realizan desde el Palacio o Castillo de Rosenborg hasta llegar aquí alrededor de las 12:00h, por lo que se les puede ver también por las calles de la ciudad.

palacio copenhagueEstatua ecuestre de Federico V en la Plaza de Amalienborg. Al fondo: Iglesia de Mármol

Aquí se acabó el ‘tour gratuito’, cuyo guía nos convenció para contratar el tour alternativo que empezaba a las 15:00h. Lo habíamos pasado bien y estábamos conociendo mucho de la ciudad, así que ¿por qué no?

Eran las 13:30h en ese momento, así que nos dirigimos por nuestra cuenta hacia la Marmorkirken o más conocida como Iglesia de Mármol, que se encuentra muy cerca del palacio. Es un templo luterano que comenzaron a construir por petición de Federico V y que tardaron casi un siglo y medio en terminar debido a su elevado coste. Fue finalizada a finales del siglo XIX gracias a una donación privada y la dotaron de una cúpula que enamora, para la cual se inspiraron en la basílica de San Pedro (Ciudad del Vaticano).

iglesia copenhagueIglesia de Mármol

A las 14:00h fuimos a buscar algo para comer rápido y poder llegar a tiempo al punto de encuentro del siguiente tour.

Empezaríamos descubriendo el barrio Vesterbro, en dirección opuesta a todo lo que habíamos visitado por la mañana y donde se encuentran la mayoría de hoteles (incluido el nuestro). Pero nos adentramos mucho, mucho más.

Llegamos a Skydebanehaven, un pequeño parque público que parece un jardín secreto y alejado del movimiento de la ciudad y sus turistas (menos nosotras). Actualmente hay un parque infantil dentro, pero en un pasado fue un campo de tiro. Éste debía estar a las afueras, pero como Copenhague no dejaba de crecer optaron por construir en 1887 un gran muro que protegiera a los transeúntes de las posibles balas perdidas.

muralla copenhague

Muro del campo de tiro. Sol y sombra.

Dicho muro separa el campo de tiro de la Calle Istedgade, la principal del barrio rojo de Copenhague. Aún quedan algunos vestigios de la que fuera una zona centrada en las drogas y la prostitución, pero las cafeterías y las tiendas de diseño han empezado a abrirse paso dejando a un lado los sex-shops.

A continuación nos acercamos a Kødbyen, el ‘barrio de los mataderos’ y donde actualmente se concentra el ocio nocturno, pues las antiguas instalaciones de éstos se han sustituido por discotecas, bares, restaurantes y galerías de arte.

Y avanzando un poco más llegamos a Sønder Boulevard. En nuestra visita lo encontramos cercado debido a construcciones que se estaban llevando a cabo, pero todo tiene su lado bueno y pudimos disfrutar de verdadero arte callejero. Y es que aprovechando los muros provisionales que habían instalado, toda la calle se llenó de creaciones preciosas.

graffiti copenhague Grafiiti en Sønder Boulevard

Acto seguido nos trasladamos a Christianshavn, barrio de Copenhague situado en una isla artificial.

Acabamos el tour y nos fuimos a curiosear por el interior de la Ciudad Libre de Christiania, que se encuentra en ese mismo barrio. Se trata de un lugar alternativo y autogobernado en base a la colectividad y la cooperación entre vecinos, en el que no se pagan impuestos y cuyo área llega a las 34 hectáreas. Además se permitió la venta y consumo de marihuana dentro del recinto, que fue “legal” hasta 2004, aunque se seguía llevando a cabo cuando la visitamos.

Si vas a visitarla, tan solo tienes que cruzar su puerta. Respeta sus normas y recuerda que están prohibidas las fotografías. ¡Te sorprenderá!

christiania copenhague

Entrada a Christiania

Esta comuna nació en 1971, cuando un grupo de personas se asentó en unos barracones militares abandonados para que sus hijos tuvieran un espacio donde jugar. A partir de entonces fue aumentando su población y, aunque se intentó desmantelar en muchas ocasiones, finalmente el gobierno danés aceptó mantenerla como experimento social. A día de hoy cuenta con casi mil habitantes que se consideran independientes de Dinamarca y de la Unión Europea. De hecho, a su salida hay un cartel que te avisa de que vas a entrar en la Unión Europea.

christiania copenhague

Salida de Christiania. “You are now entering the EU” = “Estás entrando en la Unión Europea”

Terminamos la visita sobre las 20:00h y nos dispusimos a buscar algún sitio para cenar… ¡y descansar! Que según el teléfono móvil ya llevábamos unos 17km recorridos a pie.

vistas copenhague

Atardecer sin filtros, de camino a nuestra cena

Acabamos en Copenhaguen Street Food: una gran nave industrial con apariencia de mercado, situada al lado de la Ópera de Copenhague y dedicada a la comida callejera de todos los rincones del mundo. Había buen ambiente y teníamos espectaculares vistas del puerto y su atardecer, además de que la comida era barata y estaba riquísima.

puerto copenhague

Copenhaguen Street Food, en el puerto.

Bien satisfechas, dimos por finalizado nuestro primer día y volvimos al albergue.

Día 2

Para este día planeamos una visita al Castillo de Kronborg, situado en la ciudad de Helsingør o Elsinor, al Norte de Copenhague. ¿Te suena más si te digo que es el castillo de ‘Hamlet’, obra de Shakespeare? Pues ese mismo.

Cogimos un tren desde la Estación Central de Copenhague y en unos tres cuartos de hora ya estábamos en nuestro destino. Tras salir de la estación te espera un bonito paseo de unos 15 minutos hasta llegar al castillo, que podrás ver a lo lejos mientras vas andando junto a los barcos.

castillo elsinor copenhague

Costa de Elsinor. Al fondo: Castillo de Kronborg.

El Castillo tal y como lo conocemos fue finalizado en 1585, pero comenzó siendo una fortaleza construida para controlar que todos los barcos pagaban los impuestos correspondientes al atravesar el estrecho de Oresund, que separa Dinamarca de Suecia y el Mar Báltico del Mar del Norte. Fue considerada la fortaleza más fuerte de Europa y, además de tener una localización estratégica, fue testigo de muchas guerras en las que jugó un importante papel.

Dependiendo de la época del año, los precios para visitarlo varían. Suele costar entre 140DKK/90DKK para los adultos y 130DKK/80DKK para estudiantes (enseñando el carnet), mientras que los menores de 18 años entran gratis.

castillo elsinor copenhague

Interior del Castillo de Kronborg

En su interior puedes ver el gran patio central y los diferentes salones, además de descubrir los secretos de sus frías y oscuras casamatas, que en tiempos de guerra salvaron a tanta gente. Desde su zona exterior tendrás unas vistas envidiables, pudiendo divisar la costa sueca y los cañones apuntando hacia ella, pues apenas unos kilómetros separan las orillas de ambos países.

Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, ¡y no es para menos!

castillo elsinor copenhague

Vistas de la costa sueca desde el castillo

Y después de pasear un rato más por sus verdes exteriores, nos fuimos a andar por las calles de Elsinor buscando un restaurante en el que comer. Estaban todos llenos y nos dieron casi las 15:00h hasta que por fin encontramos uno.

Sobre las 16:00h, ya con las pilas cargadas, nos dispusimos a volver a Copenhague para dirigimos hacia nuestro próximo destino: ¡La Sirenita!

Esta escultura de bronce se encuentra en la bahía del puerto desde 1913, sobre unas rocas a orilla del mar, después de que Carl Jacobsen (hijo del fundador de la empresa cervecera danesa Carlsberg) la encargara y regalara a la ciudad.

sirenita copenhagueLa Sirenita

Se trata de un homenaje al cuento de Hans Christian Andersen, que tiene un final más trágico que la adaptación de Disney.

La figura es más pequeña de lo que parece, pero no deja de ser un símbolo muy importante de Copenhague. Tanto, que hay que hacer cola para fotografiarse con ella.

Después de conseguir nuestras fotos y de dar un paseo por los bonitos alrededores, nos marchamos de nuevo: ¡El Tivoli nos esperaba!

tivoli copenhague

Desde el interior del Tivoli, mirando hacia la entrada principal.

A las 20:00h llegamos a este famoso parque de atracciones, que es uno de los más antiguos del mundo. Abrió sus puertas en 1843 a las afueras de la ciudad, pero ésta creció tanto que ahora se encuentra en pleno centro. Hasta hoy sigue conservando la apariencia de entonces, lo que le da ese encanto peculiar de otra época (a excepción de las atracciones más modernas). 

La entrada nos costó 110DKK (14-15€) a cada una. Y era exactamente eso, sólo la entrada. Con ella puedes ver sus impresionantes jardines, pasear entre las atracciones y disfrutar de la bonita iluminación de todo el recinto al caer la noche (si vas sólo un ratito, que sea al atardecer).

atraccion copenhague

Parque de atracciones Tivoli

Si quisieras montarte en alguna atracción tendrías que pagarla aparte. Y lo hicimos. Esa montaña rusa de la foto fue la elegida por mi y varias amigas más, la cual nos costó 75DKK (unos 10€) a cada una. Duele, pero es así. No podíamos irnos sin liberar un poco de adrenalina… y no nos arrepentimos 😉

El Tivoli en general nos pareció precioso, así que te recomiendo la visita.

A continuación nos volvimos al albergue a descansar cenar y prepararnos para conocer la noche de Copenhague en una de sus discotecas cercanas a la universidad. Estuvo muy bien, menos cuando nos hicieron guardar los abrigos y bolsos obligatoriamente en el guardaropa y previo pago de 50DKK (6-7€) 😯 

Día 3

Después de habernos acostado al amanecer, a las 12:00h ya estábamos listas en recepción para empezar el nuevo día (y el último). Nuestro avión salía por la tarde, así que antes de seguir explorando Copenhague dejamos la habitación limpia y las maletas en consigna.

Recorrimos la Calle Strøget (la que os dije que es la calle peatonal de tiendas más larga de Europa) empezando desde la Plaza del Ayuntamiento para terminar en Nyhavn. En ese trayecto nos paramos en la tienda LEGO® y aprovechamos para comprar algunos recuerdos originales hechos con piezas de la marca.

LEGO Copenhague

Interior de la tienda LEGO®. Dragón realizado con piezas de la marca.

En el tour también nos hablaron de esta empresa de juguetes, cuyo nombre proviene de las primeras dos letras de las palabras danesas ‘leg’ y ‘godt’, que significan ‘jugar bien’.  

¿Sabías que es originaria de Dinamarca? Pues sí, la fundó un carpintero danés muy humilde que tenía su propio taller desde 1918 y que, después de haber estado construyendo muebles, pasó otros muchos años realizando juguetes de madera que no obtuvieron las ventas esperadas. Su taller se quemó en varias ocasiones durante su vida, pero no se rindió y siguió ideando mejores formas de hacer crecer su negocio. Le puso ese nombre a su marca y descubrió el potencial que tenía el plástico. A partir de ahí ya sabes el éxito que tuvieron sus famosos bloques 🙂

Luego nos pasamos por el museo ‘Guinness World Records’ para ver algunas curiosidades, aunque no llegamos a entrar del todo porque había que pagar entrada.

Y acabamos tumbadas hasta las 15:30h en el suelo de Nyhavn, aprovechando el calor del Sol junto a los barcos y despidiéndonos de la maravillosa ciudad de Copenhague, con helado de vainilla en mano antes de volver al aeropuerto.

nyhavn copenhague

Disfrutando de Nyhavn. Las despedidas saben mejor con un helado.

Nos quedaron cosas pendientes por ver y seguro que otras muchas por hacer, pero disfrutamos al máximo lo que hicimos durante esos escasos días y fue un viaje realmente bonito. Además, siempre se puede volver ♥.

A continuación te señalo en el mapa los lugares que visitamos. ¡Espero que te sirva!

Rojo: albergue y aeropuerto. Verde: día 1. Azul: día 2. Morado: día 3


¡GRACIAS POR LEER! ¡TE ESPERO EN LOS COMENTARIOS! 🙂

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